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NOTICIAS |
| Degustación de cuchareo en Venta Juan Carlos. | |||||||||
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Juan Carlos y Petri regentan este histórico restaurante de Conil de la Frontera. El pasado 17 de abril del año en curso, nos encaminamos en esta ocasión en nuestros coches, con la promesa de los conductores de beber exclusivamente cerveza sin alcohol (de insulso sabor y peor aspecto), a la Venta Melchor, ubicado en la zona comercial del Colorado (es decir…. Conil….. al lado). Nos recibieron en el restaurante sus responsables Juan Carlos y Petri, que tras compartir un agradable rato de conversación, nos indicaron que nos sentáramos a la mesa. En unos minutos nos dispusimos a afrontar una de nuestras pantagruélicas sesiones nocturnas de cuchareo.
Aproximadamente a las 22,00 horas, comenzamos con unas entradas a base de Morcilla negra de Conil en un fantástico tomate casero y un magnífico paté de perdiz. Las cosas pintaban bien. Como pequeños platos de cuchara, no podían ser de otro tamaño, porque como dijo aquel "lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible", iniciamos la degustación con unos magníficos alcauciles en escabeche con anchoas caseras, de sabor exquisito y perfectamente aliñados.
Continuamos con un salmorejo, unas papas guisadas con chocos de trasmayo, una equilibrada berza de cardillos y tagarninas, otros excelentes alcauciles de Conil con habas y chícharos en esta ocasión.
Unos callos con manitas de cerdo y garbanzos, finalizando lo estipulado para este apartado con unos huevos de campo rotos con lomo en manteca de campeonato, todo ello Light por supuesto.
Como toda buena actuación tiene bises, y notando la pinta famélica de alguno de los GGG, Juan Carlos no podía dejar pasar la ocasión de ofrecernos una carrillada ibérica fuera de cartel, que no pudimos dejar de probar. Todo ello fue regado con buenos vinos blancos, rosados y tintos de Manuel Aragón.
Los postres fueron un algo pasado de refrigerador pero rico flan casero de piñones, una tarta de queso con salsas y un canutillo de frutos secos en natillas. Con café, copa y puro cerramos la noche, no sin antes repasar los fantásticos carteles de toros y otros motivos taurinos, que adornan el comedor de esta venta con solera. Nos despedimos de Juan Carlos y Petri, que por cierto, para envidia de algunos me dijo que había podido ver el programa de cocina que protagonicé recientemente en Canal Cádiz y que le había gustado mucho. Hito….. hito, como rezaba un entrañable amigo, o hasta la bandera, como diría algún aficionado taurino, salimos de la Venta Melchor camino de nuestros respectivos hogares. Personalmente pensé que me costaría trabajo conciliar el sueño, no por el café que en las cenas tomo descafeinado, sino por la digestión que preveía pesada, curiosamente todo fue como la seda, claro como comimos mucha verdura…… digo yo. Lau sin deo. Julio de la Torre Fernández-Trujillo
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