Cortar las cabezas de los carabineros y sacar el
contenido de ellas. Reservarlos junto a los cuerpos pelados. Verter las
cáscaras en una olla para hervir. Pelar las gambas y verter las cáscaras
y cabezas en la misma olla de las obtenidas de los carabineros. Echar 2
litros de agua y muy poca sal y poner a hervir hasta reducir algo mas de
un cuarto de litro del líquido (lo necesario para obtener
aproximadamente los 1.650 c.c. de caldo). Mientras tanto pondremos a
calentar aceite de oliva en cazuela de barro o de acero con fondo
difusor y sofreímos la guindilla durante un minuto y nos deshacemos de
ella. A continuación ponemos a dorar las colas de los carabineros
brevemente y el contenido de las cabezas que apartamos anteriormente.
Una vez sofritos los carabineros, los reservamos a parte, y en la misma
cazuela sofreímos la cebolla y el ajo, picados muy finos hasta que
queden bien dorados. Añadimos el tomate rallado, removiendo de vez en
cuando, hasta que el tomate empiece a tomar color. Le añadimos el
brandy, lo removemos y le acercamos una cerilla encendida para
flambearlo. Cuando se haya evaporado el brandy le añadimos el colorante,
si es el gusto, el vaso de vino blanco y lo dejamos evaporar y reducir.
A continuación le echamos las gambas peladas y las removemos en el
sofrito y le echamos un poco de sal. Inmediatamente le agregamos el
arroz y lo removemos, durante unos minutos para que quede impregnado del
fondo.
Añadimos el caldo caliente obtenido de cocer las
cáscaras de carabineros y gambas. Cuando haya arrancado el hervor le
añadiremos las hebras de azafrán debidamente machacadas en un mortero.
Lo tendremos a fuego mediano a fuerte durante 15 minutos
aproximadamente. Transcurridos 12 minutos le agregamos las colas de los
carabineros introduciéndolos en el arroz, lo espolvoreamos de perejil
picado y sin remover esperamos 3 minutos mas hasta terminar la cocción.
Probar antes de servir para rectificar de sal si procede. Si fuera
necesario se añadirá algo de agua durante la cocción para que quede
caldoso.
Este plato debe de consumirse sin demora terminada su
cocción ya qué, al ser un arroz caldoso sigue absorbiendo agua, llegando
a un punto en que el grano se abriría y el caldo se absorbería,
echándose a perder así un exquisito plato.
Hay que puntualizar que la relación entre cantidad de
arroz y de caldo sea de tres partes de caldo por cada parte de arroz. No
se deben utilizar arroces de grano largo o arroces "vaporizados" con
bajo contenido en almidón ya que tienen muy poco poder de absorción de
líquidos. Debe utilizarse arroz tipo bomba.