Hay que poner en una sartén grande y
profunda, unos dos dedos de aceite de aceitunas de la mejor calidad, se doran en el, a
fuego suave para que se hagan por dentro, unos 6 dientes de ajo enteros y un par de
guindillas, cuando estos estén listos, se retiran y se reservan. Ahora pocharemos en ese
aceite, un buena cantidad de patatas, cortadas en rodajas de un centímetro de espesor,
que habremos lavado muy bien para que la fécula no nos estropee el aceite, que para
tantas cosas vamos a usar. Con el aceite a fuego suave y con paciencia dejaremos las
patatas hasta que estén tiernas, procurándolas mover usando el asa de la sartén y no
usar utensilios que no desvíen la receta hacia puré de dicho tubérculo. Ya tiernas las
patatas las sacamos bien escurridas de la sartén y las depositamos en el fondo de una
rustidera, que es como llamamos los cocineros a la conocida en el ámbito domestico,
como tartera , las sazonaremos bien (que significa en su justa medida y no
abundantemente). Luego pondremos en nuestro querido aceite unos pimientos del piquillo
enteros y bien escurridos, a poder ser de buena marca y linaje , huyendo de esos que mas
que pimientos de piquillo parecen por su sabor pimientos morrones. Seguimos a fuego suave,
para que los pimiento pierdan la textura dura y queden suaves y melosos, bien escurridos
los colocaremos como si de una sabana se tratara encima de las patatas. Llega el momento
del bacalao, puesto, en el tan traído y tan llevado aceite, lo dejaremos cocinar, como
no, a fuego suave hasta que al hacer presión con el dedo sobre él (sin quemarse), se
desprenda en láminas brillantes y gelatinosas. Bacalao fuera de la sartén y fuego
apagado. El bacalao los sacaremos en láminas , que pondremos encima de los pimientos, no
hay que ser tacaños con el bacalao, sino, el plato solo sabrá a pimientos, así pues
guardaremos una buena relación; mucho bacalao y pocos pimientos. Para terminar el plato,
colocaremos el vaso de la turmix; unos huevos enteros, un poco de sal, los ajos fritos y
las guindillas, (si nos va la marcha), y con el aceite ya atemperado (que no este muy
caliente, si no en vez de mayonesa haremos huevos fritos, que no es que estén malos, pero
no es el fin que perseguimos) haremos una mayonesa. Esta, nos debe de quedar espesa, y con
ella pondremos una capa que tape toda la superficie del bacalao y con una capa mas bien
gruesa ( con lo cual deducimos que tampoco debemos ser tacaños con el aceite al
principio, si no, con la cantidad de salsa que nos saldrá, tendremos que recurrir
a pintar a pistola, para poder tapar toda la superficie). Y con la tartera directa al
horno en posición de grill, no podemos perder de vista el preparado, que cuando tenga un
bonito color dorado lo sacaremos y huiremos del color negro como si fuésemos Michael
Jackson.