1.- Poner en una cacerola un vaso y medio de agua, 80
gramos de mantequilla y una pizca de sal.
2.- Retirar el agua del fuego cuando hierva y echar
220 gramos de harina de repostería, removiéndola intensamente. Volver a
colocar al fuego, lento, moviendo hasta que la pasta no se pegue.
3.-Apartar y dejar enfriar y poner 50 gramos de
azúcar tres huevos batidos, ralladura de corteza de limón y levadura en
polvo, y dejarlo reposar una hora.
4.- Preparar una sartén con aceite de oliva muy
caliente e ir echando bolas de esta pasta para freír como buñuelos.
5.- Al sacar, espolvorear con azúcar glass y consumir
frío.