Se frie el aceite con un poco de matalahúga y una
cáscara de limón, se cuela y se reserva hasta que se enfrie. Se baten
los huevos, se les añade el aceite frito, se va moviendo la masa y se le
incorporan el resto de especias, después el azúcar y por último se va
añadiendo harina hasta formar una masa compacta que no se pega en las
manos.
Una vez hecha la masa se van cogiendo trocitos y se
amasan rollos alargados de unos 50 cm aproximadamente, Estos rollos se
lían después en cañas (cortadas con un tamaño aproximado de unos 15
centímetros). Una vez enrollada la masa en la caña se fríe en aceite
hirviendo.
Hay dos maneras de freír la masa:
1: enrollar la masa en la caña y meter ambas en el
aceite. Una vez dorada la masa (solo un poquito) sacarla y separarla de
la caña. Volver a meter en el aceite solo la masa para que se fría por
dentro
2: Sacar el gañote una vez liado y freírlo sin caña.
Es una forma más fácil y rápida de freír pero el gañote se deforma más y
no sale tan bonito. Para esta última forma de freír habrá que engrasar
con aceite las cañas para que la masa salga con facilidad.