Disolver la cuajada en un poco de leche fría.
Hervir la nata con la leche y el azúcar y
entibiar.
Mezclarle la cuajada y el queso y llevar sin dejar
de mover a 83º y verter en el molde previamente forrado con el bizcocho calado. Enfriar.
Hacemos la gelatina, caramelizando la miel, le
añadimos agua y cuando vuelva a romper el hervor, añadir las hojas de gelatina
previamente hidratadas.
Para los crujientes hacer una mezcla con todos los
ingredientes y hornear a pegotitos a 180º durante 7-8 minutos.
Al emplatar adornar con hierba buena.